miércoles, 24 de febrero de 2010

Bojilla


¡Vaya personaje!. Merece la pena leer sus cosas. Cuando era novillero sin caballos consiguió que lo contrataran para Motril. Conocía al hijo del Empresario y le dijo que no tenía para el vestido.
-No te preocupes, que mi Padre ta va a dejar uno tabaco y oro, le dijo el hijo del Empresario.
-¡Estupendo pues no tengo de ninguna de las dos cosas!, contestó Bojilla.