Al taller del escultor Juan Cristóbal, que esculpe una cabeza de D. Natalio Rivas, llegan Domingo Ortega y Antonio Díaz-Cañabate. Hablan de Toros y D. Natalio les cuenta a los recién llegados lo que opinaba D. Luís Mazzantini del modo de entrar a matar de Frascuelo...
El artículo lo firmó Cañabate en 1946.
