Se decía antes que "para ser torero hay quepasar hambre". Pues Dios les conserve el oido...
Este artículo aparecía en 1957.
... Y ahora a Céret.
Sin pretensiones, salvo compartir con quienes coincidan en mis gustos taurinos, los muchos buenos ratos que me paso leyendo cosas de Toros. (fabad)