

He pasado el fin de semana en Sevilla.
El Colegio Luisa de Marillac, celebraba una Fiesta (para recaudar fondos para las Misiones), que consistía en una recreación del programa de televisión "¡Tu si que vales!". Los alumnos (de varias edades) han preparado sus actuaciones con la ilusión propia de estos actos. Padres, hermanos y abuelos contribuimos al éxito (de paso económico) de la Fiesta.
Sorpresa: Una de las actuaciones fue la de un chiquillo, que capote, muleta y espada en ristre, toreó de salón (su primo le hizo el Toro, que decía ser Arrojado y que a veces humillaba poco). Me sacó de mis cosas, que el público, tanto joven como mayor, se entusiasmó con la actuación del Torero Zulueta (así se anunció). Además Zulueta sabe torear, con lo que disfruté doblemente. El apellido les sonará. El torero es nieto del legendario alguacilillo de la Maestranza, durante cuarenta años e hijo de uno de los dos alguaciles actuales, hermanos Zulueta.
La felicidad fue completa, el Torero recibió por aclamación del público y unanimidad del jurado, la Medalla de oro, de entre treinta actuaciones que se presentaban.Y para mayor satisfacción, un grupo de niñas de cuatro años "Las Marillacas", del que forma parte mi nieta Alejandra, fue el grupo ganador absoluto del concurso con un baile y coreografía ...que bordaron.
¿Que mas puede pedir un abuelo aficionado a los Toros?.Mientras haya un niño que disfrute con un capote en las manos y un público, entendido o no, que se entusiasme con esa manifestación artística...¡ESTO NO SE ACABA!.












