lunes, 19 de abril de 2010

Antes de la prohibición: Toros en Las Palmas








En 1970 se inauguró una Plaza de Toros (casi Monumental en Las Palmas). Asistieron unos 12000 espectadores (según el Empresario, luego serían mas). El aforo era superior a los 14000 localidades. El "alma mater" de la iniciativa fue el torero retirado (de Almería, por cierto) Octavio Martínez "Nacional".

13 comentarios:

Antonio Díaz dijo...

En estos sitios que presumen de antitaurinos habría que celebrar una corrida con toreros y toros de verdad en una portátil, para ver cuanta gente va. Si los antis no tienen nada que temer porque a la gente, según ellos, ya no le gustan lsr toros, que dejen hacer la prueba. En Canarias no lo permite la ley, pero en Cádiz me gustaría que se hiciese. Que Cádiz no tenga plaza es una puñalada a la Fiesta.



Por cierto, haber si algún ávido lector del blog es capaz de informarme de cómo se encuentran las gestiones de la multiusos que tenían proyectado construir. Es el cuento de nunca acabar...


Saludos

fabad dijo...

Lo de Cádiz clama al cielo. Nunca lo he entendido.
En Canarias hay afición. Hace unos años (tres o cuatro)estuve en Las Palmas para una Tesis. La noche antes estuvimos cenando los del tribunal y algunos colegas de allí (la Tesis era de Medicina con contenidos estadísticos, lo digo para explicar la presencia mia allí). Como siempre, estando yo salió el tema Toros. Intenté recular al pensar que el tema estaría allí mal visto. Nada mas lejos de la realidad. Imposible reconducir la conversación hacia los temas de la Tesis. Estaban ávidos de hablar de Toros y conocer las bases del toreo. No tuve mas "remedio" que explayarme..
En la conversación estabamos médicos y matemáticos y nadie protestó. Creo que se echa de menos.
De acuerdo contigo Antonio (no solo en esto, en lo mal que se torea hoy y en la falta de Toros, también). Deberían dejar que las cosas vayan a su aire y todos aceptariamos los resultados.
A ver si alguien nos cuenta lo de "la multiusos".
Saludos.

Anónimo dijo...

Es cierto en Las Palmas gustan las corridas de toros, en su momento cuando la plaza que habia fabricado el Nacional, traia los mejores toreros del momento, yo les puedo asegurar, que la llena era total, pero llego uno, que bueno no se porque razon, decidio terminar con ellas, vcomo siempre el pueblo dejo hacer, y nos quedamos, sin algo que nos habia ayudado mucho a los Canarios, ver fijuras cara a cara y que el turismo tambien participase, los toreros del momento comentaban que nunca pensaron que hubiese una aficion tan critica en la isla, mas no habiendo conocido el mundo del toro de tu a tu hasta ese momento, los toros se acabaron, pero las peleas de gallos siguieron, asi que ya me diran, que esta pasando?

fabad dijo...

Intereses particulares y afán de protagonismo. El que una minoría se imponga debe ser muy placentero. El Sr. Cabrera, seguramente no es conocido por sus logros para las Islas, pero si por abolicionista.
Con lo fácil que es dejar las cosas a su aire...
De todas formas, Victoriano Valencia, que empezaba a maniobrar como Empresario, aportó lo suyo en aburrir a los canarios.

Anónimo dijo...

Soy canario, vivo en Las Palmas de Gran Canaria y me gustan los toros. Esa plaza siempre la vi abandonada. Un día me acerqué a entrar, corría el año 1994 y estaba en ruinas. Pero soñé un poco, despierto, y me imaginé que se celebraba una corrida de toros. Me senté unos minutos y observé. La plaza era muy grande, tenía una gran capacidad de aforo. No tenía gradas ni andanadas, se veía que quedaban hierros en su parte alta, de cara a una continuación en su construcción. Por esas fechas llevaba más de 20 años abandonada, sola, en un gran descampado, junto a una autovía, a escasos 3 kilómetros del Aeropuerto de Gran Canaria. Recuerdo ver qué bien señalizado con azulejos y qué original estaba cada fila y cada tendido, vi el palco de presidencia y los toriles. El albero había desaparecido, todo era tierra seca, silencio y hierbajos, no quedaba ni una sola tabla, sólo los burladeros interiores del callejón, que eran de cemento, la huella de alguna publicidad y poco más.
Muy triste todo, pero a la vez bonito.

Años más tarde, hará probablemente unos 5 o 6, la plaza fue demolida y ya no existe. No hay nada de nada en su lugar, sólo tierra y viento.
Me habría encantado volver a entrar y sacar fotos.
Según mi padre, de 68 años de edad, se celebraron varias corridas, incluso llegó a venir El Cordobés, pero el precio de traer a los toreros, a sus cuadrillas con todo el material, la estancia en los hoteles, el precio de los toros y el de su transporte en barco, unido a que los precios eran caros hizo que la gente dejase de ir.
Además había que pagar el contrato a los toreros, por supuesto.

Añadido todo a que la fiesta no conquistó a la mayoría de la gente, el negocio acabó cerrando la tienda.
Se llegó a algunas corridas en las que no había apenas 1000 espectadores, en una plaza con capacidad para 14500 y ampliable.

También se comentó, entre otros muchos motivos para su perdición, incluso por críticos taurinos canarios tan célebres como el señor Lorenzo Olarte, sí, sí, el político, que la ubicación de la plaza fue mala desde el principio, situada en un descampado, fuera de la capital y en una zona muy caracterizada por incómodos vientos, un elemento de los peores enemigos para el buen toreo. Y quizá Olarte tenga razón.

Para informar más, decir que hay quien comentaba que los toros, después de tres días de barco y camiones se volvían muy peligrosos y además deslucían en espectáculo.

Finalmente, entre una cosa y otra, la idea no cuajó, pese a la buena perspectiva inicial.

Hacia el año 1990, poco antes o poco después, un Enrique Ponce novillero en compañía de otros dos compañeros celebró una novillada en una plaza portátil, está sí estaba en la capital, en Las Palmas de Gran Canaria, pero el resultado fue que la escasísima presencia de espectadores fue desesperanzadora. Para colmo, muchos de los que concurrieron lo hicieron para insultar a los toreros al grito de "asesinos".

La prensa local titulaba al día siguiente: "Canarias perdió la afición".

Y la verdad es que es cierto, lo digo muy a mi pesar y lo digo yo, que vivo aquí.

Hubo un novillero canario, llamado Orlando Ramos, que construyó una especie de plaza en el Sur de la Isla, en Maspalomas, y allí daba sus espectáculos, dirigidos mayoritariamente al público turista. Pero también cerró el negocio debido a lo caro que le salía traer y mantener a los animales, entre otras cosas.

Quedan aficionados en Canarias, pero la mayoría son como yo. Entendemos de toros y a veces vamos a la Península a ver alguna corrida, aunque no tenemos la pasión de ponernos en pie a pedir una oreja ni a lanzar una chaqueta para que nos la devuelva un torero.

Eso sí, sabemos verlo, disfrutarlo y opinar. Pero por desgracia, en Canarias, la afición a los toros, si es que un día la hubo, se ha acabado.

Un grancanario.

fabad dijo...

Es difícil mantener la afición en esas condiciones. No nos pueden quitar la capacidad para soñar. En los últimos años he ido a Las Palmas, por trabajo, y antes o después he hablado de Toros. No he encontrado rechazo y si algunas personas interesadas.
Gracias por intervenir.

Anónimo dijo...

Canarias, a pesar de no tener casi afición ha dado algunos toreros. Pedrucho de Canarias, matador tinerfeño, que vivió hasta no hace mucho en Santa Cruz, cerca de la Plaza de Toros. Según sus allegados, era tan generoso que regaló todo lo que tenía relacionado con su profesión, cualquiera que le pedía algo se llevaba un regalo. Fue un buen torero, de época lejana que compartió cartel con famosos ya muy antiguos. Creo que murió anciano, hace poco tiempo.

Pepe Mata, excelente matador nacido en Las Tricias, en la isla de La Palma, que no tiene nada que ver con Las Palmas, que es una ciudad, capital de la isla de Gran Canaria. Pepe Mata murió días después de haber toreado en la desaparecida Plaza de Toros de Gran Canaria, esa cuyo reportaje vemos en esa revista de 1970. Días más tarde fue corneado en Villanueva de Los Infantes y la herida se complicó, por lo que falleció días más tarde. Quizá hoy día se habría salvado, pero eran otros tiempos. Murió en 1971 y Villanueva de Los Infantes creo que lo recuerda con un busto o algo así.

Orlando Ramos, este sí que toreó en América y en la Península. Retirado construyó una pequeña plaza en Maspalomas, sur de Gran Canaria, que todavía existe y en ella dio festivales taurinos, acompañado a veces de toreros españoles, otras veces en solitario. Pero esto dejó de hacerlo hace tiempo ya debido al alto precio que le costaba el mantenimiento y dado que los beneficios no eran altos. Era más bien dirigido a los foráneos. Él presume de haber toreado y matado toros en Gran Canaria tras la inclusión de la ley de animasles domésticos en 1991 en el Estatuto de Autonomía.

Su plaza es hoy un pequeño recinto para fiestas "after" y conciertos. La plaza de Gran Canaria, a 50 km de la anterior, ha sido demolida y la Plaza de Santa Cruz de Tenerife, tras finalizar su relación con la tauromaquia en 1983, ha sido utilizada para conciertos, mítines, fiestas de carnaval, etc. Y actualmente corre el riesgo de ser demolida, aunque también se contempla su rehabilitación para actos festivos.

La tradición taurina fue más arraigada en Tenerife, menos en Gran Canaria. En el resto de islas lo poco que se dio de tauromaquia es prácticamente inexistente.

Quizá esto no cuajó en Canarias por la singularidad de esta tierra, su particular historia, muy reciente y muy distinta a la del resto de España y su lejanía geográfica con la Península, añadido a las circunstancias ya descritas en los anteriores comentarios.

Una pena.

Anónimo dijo...

Muy bonito. Que pena que ya no exista y que sea imposible ya traer toros a las Islas Canarias. No lo borren, por favor.

Gran Canariona dijo...

Esta claro que en todas partes siempre hay algún desaprensivo que disfruta del sufrimiento y que encuentra placentero ver sangre y dolor, a todos vosotros os metía yo en una plaza y os prendía fuego panda de sádicos.

Gran Canariona dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
fabad dijo...

Se desprende de sus letras una gran humanidad. Entre matar toros en legítima pelea y quemar humanos hay diferencias. Gran Canariona, a Ud. la metía yo en una Plaza con un Toro para que lo acariciara.
Cuando se aburra en vez de buscar información taurina vea películas de Disney.

Juan Albero dijo...

Me asombra ver con que total ligereza siguen diciendo que en Canarias estan prohibidos los toros y que la poca afición que había la acabó aburriendo Victoriano Valencia como empresario de la Plaza de Santa Cruz de Tenerife. Pero Señores, de una vez por todas deben tener claro que nunca existió tal prohibición y que además posteriormente a la pantuflada política iniciada por el no menos pantuflo Sr. Cabrera que debió emplear su tiempo entónces para hacer obras e iniciativas de mayor necesidad e importancia para las islas que esta "trola" que todos o muchos se siguen creyendo. No hay tal prohibición y lo digo de manera tajante y rotunda. Y menos ahora que los toros están protegidos y declarados BIC. Otra cosa es que por circunstancias añadidas, hoy por hoy tengamos que ir retomando la senda que haga retornar poco a poco los espectáculos taurinos a Canarias. Muchas plazas han existido en las islas y la de más solera, la tinerfeña, la quisieron demoler los politiquillos de turno pero los aficionados que somos muchísimos, buenos y sufridores, haciendo presión hemos logrado ampararla y que tambien sea declarada BIC, y aunque hoy está en lamentable estado tendrán que recuperarla y devolverle su señorío torero para que vuelva a prestar las funciones para la que fué concebida. Y en cuanto a Victoriano Valencia,en su labor como empresario,los aficionados de verdad solo tenemos que darle GRACIAS, MUCHAS GRACIAS MAESTRO, por las tardes taurinas tan buenas que nos ofreció en esta plaza,tanto de matador como de empresario, arriesgando y dejando una fortuna para ofrecer temporadas de grandes festejos y sobre todo para ayudar a los toreros canarios que gracias a él tuvimos la ocasión de actuar y triunfar en esta y cuantas plazas regentaba en la peninsula por entonces nuestro querido maestro. Quede claro.
Muchas gracias a todos. Juan Manuel Fierro (Un de los toreros canarios a los que me he referido).

fabad dijo...

Gracias por recordarnos su condición de torero canario... Lo de la prohibición lo decían los canarios y es evidente que tal prohibición no existió.
La Fiesta allí murió por falta de afición, en número suficiente, para mantener un espectáculo que allí es aún mas caro. Siempre que he ido por allí, he defendido la fiesta...
Respecto a "lo" de Victoriano Valencia, cada uno es muy dueño de verlo desde su punto de vista. Aunque iban figuras, el ganado era de traca. Y con Nacional, antes... lo mismo. Aquel ganado terminaba con la condición de aficionad de cualquiera.
Saludos, Sr. Fierro.