Tarde soporífera, tediosa, aburrida y decepcionante. Corrida de Torrealta, de nuevo muy mal presentada, muy desigual, con más de 130 kgs. de diferencia. Los medios oficiales dirán “desiguales de presentación” y se quedarán tan panchos. Salvo alguna excepción, anovillados, terciados, vareados, cómodos de cara, incluso defectuosos algunos. Impropios de una plaza de segunda, y en algunos casos indignos de una plaza de tercera, al menos para una ganadería que se precie de cierta seriedad, de la que se jactan sobradamente muchos ganaderos en los medios propagandísticos de pago habituales. Toros bizcos, abrochados, gachos, poco ofensivos como dicen los taurinos ahora, etc. Unos con los 4 años recién cumplidos, y hechuras de novillo poco hecho. Otros por el contrario, con los 5 años bien cumplidos, y cercano a los 6, como el 5º. Una auténtica limpieza de corrales, y un saldo ganadero. Algo mejor presentados 4º, 5º, y 6º, como suele ser habitual. Pesos: 554, 528, 475, 465, 599, y 560 kgs.
De comportamiento, puede resumirse en que la mayoría han sido mansos, descastados, sin raza, e inválidos. Alguno habría valido para tirar de una carreta hacia el Rosío. Eso sí. Es de suponer que hoy sí estarán contentos el “poco-crítico” del periódico “tradicional-ista” granadino, así como su heredera, ambos muy preocupados estos días con las devoluciones de toros inválidos y las consecuencias de las mismas. ¡Qué lastima que no les preocupe igualmente la integridad del espectáculo, su seriedad, y la garantía para el espectador de una plaza de 3ª con precios de 1ª! (el tendido de sombra se acerca peligrosamente a los tres mil duros, casi ná en los tiempos que corren).
Una pregunta que cualquier aficionado documentado se haría puede ser la siguiente. Si en el acta del reconocimiento previo se manifiesta que algunas reses (concretamente las herradas con los números 25, 38 y 76) no se declaran útiles para la lidia por sospechas de manipulación de actas, ¿cómo pueden luego estas mismas reses aparecer en la reseña oficial anunciadas como 2ª, 6ª y 1er. sobrero?, ¿se lidiaran a pesar de la sospecha de los peritos y de la autoridad gubernativa correspondiente, bajo responsabilidad del Sr. ganadero, como permite el reglamento andaluz?, ¿nos informaran a los asistentes y potenciales estafados, en su caso, de las acciones que se llevarán a cabo y del resultado de las mismas, como interesados en el posible fraude…? Esperamos noticias.
Aunque con unos nombres como Tolerante, Rocoso, Petenero, Insumiso, Agresivo y Aplicadito, se puede suponer al menos el mal fario y el mal comportamiento de las reses.
Abrochado, gacho, bizco, e inválido el 1º. No es un decir, es una literalidad. “IN-VÁ-LI-DO”, arrastrando los cuartos traseros. No hizo caso ninguno a la protesta generalizada la excelente periodista y actual presidenta, que para acallar las protestas, en lugar de echarlo para atrás, cambió el 2º tercio con un único par de banderillas (en lugar de defender los derechos de los espectadores, aun cuando el bendito público granadino lo reclama ruidosamente, mejor la acumulación de irregularidades reglamentarias). Obviamente, no sirvió para la lidia (ya lo dijimos, “inválido”, o sea, “no válido”), y fue pitado en el arrastre, al igual que lo fue la presidencia. Manso, desrazado y flojete el 2º, no muy ofensivo, como se dice ahora, o sea, de defensas escasas y reducidas, que dobló en varias ocasiones, se rajó, y fue pitado en el arrastre. Cómodo de hechuras y presentación el 3º, bizco, anovillado, vareado y chico, pero de pelo jabonero (como el blanco engorda, es ideal esta capa para colar gato por liebre); de juego más interesante en la muleta, y por encima del torero en casi toda la faena. Mejor presentado el 4º, el de menos peso de la tarde (trapío no es peso, los kilos le sirven al carnicero), un colorado ojo de perdiz ensillado, acapachado y algo más ofensivo, que cabeceó y molestó por su flojera de remos y falta de fuerza. Cuajado y más serio el 5º, un cinqueño reservón con riñones, algo acapachado y abrochado, con algo de interés, que fue aplaudido en el arrastre. Algo más alto también el 6º, con culata y morrillo, y poca cara, huidizo, rajado, parado y soso.
Con este material, imagínense la suerte de varas (ja, ja, ja) que hemos padecido toda la tarde, picotazos muy traseros, dañinos para los animales y tapando la salida, que no han cumplido su función. Eso sí, muchos toreros se están acostumbrando a quedarse durante el encuentro a la derecha del caballo, antirreglamentariamente, mientras la autoridad dormita.
Toreros:
Morante de la Puebla: Nada en su primero, y nada en su segundo. Es despedido con bastantes pitos, y algunos aplausos, digamos que división de opiniones (cada uno se acordaba de un antecesor distinto). Ni se encuentra con toros, ni hace por taparse. Lo único destacable, que ha hecho las dos faenas portando la espada de verdad, por lo que ha podido entrar a matar en cuanto lo ha considerado oportuno, y la estocada con mucho oficio a su segundo, que cabeceaba durante toda la lidia por su debilidad.
Miguel Ángel Perera: No dice nada en su primero, que quiere rajarse permanentemente, al que mata de 2 pinchazos, estocada entera caída y descabello.
En su segundo, mitin con la espada, matando de estocada casi entera trasera y tendida tras pinchar 4 veces y escuchar un aviso. La faena a éste había recordado al Perera de años anteriores, en la forma de iniciar la faena, los socorridos y jaleados pases por la espalda en los medios a un toro con tranco; en su forma de correr la mano, con temple evitando enganchones; en su colocación al hilo con la pierna de salida siempre retrasada; y en el ahogo de la faena, quitándole al toro la distancia que éste pedía para justificar un arrimón y los consabidos circulares que tanto gustan a quien se asoma a una plaza muy de vez en cuando. Es de destacar que, con distinta fortuna, hizo quite artístico en sus dos toros.
Daniel Luque: Por debajo de su primero casi siempre, un toro repetidor al que instrumentó “naturales con la derecha”, como suele llamarse al toreo al natural con la mano derecha cuando la espada no arma la muleta, habitual en el toreo con la izquierda (¿no es así, maestro fabad?), y que terminó con un arrimón protestado por algunos y una estocada entera trasera. Inexplicablemente, cortó 2 orejas, puede suponerse que en parte por salir prendido sin consecuencias, en una faena que vino a menos (¿la segunda oreja no era potestativa de la presidencia?).
En el último de la tarde, un toro que repetía la embestida cuando le dejaba la muleta en la cara, vuelve a terminar con el consabido arrimón y tirándose a matar, saliendo prendido, cortando una oreja. También intento hacer quite en ambos toros, sin demasiada fortuna.
Por cierto, Luque se atribuye el derecho a decidir cuándo debe comenzar a sonar la música en su faena, y los banderilleros jalean al público para que éste pida las orejas, ¿llegaremos a ver cómo el director de la banda se convierte en un miembro más de la cuadrilla…?
Tanto Perera como Luque vuelven el próximo domingo sustituyendo a Aparicio y a Castella, que a su vez sustituía a José Tomás. ¿Será por lo bien que han estado hoy y lo interesante que han hecho la tarde?.
El público granadino será un bendito, pero la crítica taurina hereditaria de los medios local-istas y la autoridad, son de auténtico bochorno. ¿Qué necesidad había de quitar de en medio a una periodista más o menos seria para hacerla partícipe y co-responsable de la pantomima? Que no digan que le dan al público lo que quiere éste, por que eso es MEN-TI-RA. Si fuese así, cuando el público protesta un toro, y éste no permite ningún tipo de lidia (como se ha demostrado), a cambiarlo se ha dicho. Y si no… fuera del palco.
(Nota: Las fotos han sido remitidas por RAMADORADA y subidas por fabad).
(Los retoques DE LA PRIMERA son de fabad).
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