Gregorio, fue un buen torero y solidario en muchas ocasiones. Siempre que lo llamaron estuvo dispuesto y sin llamarlo se anticipaba a las necesidades. Presidió el Montepío. Y cuando llegó la era de las Escuelas supo ser un gran Profesor y reconocer entre los alumnos a quienes serían figuras.
lunes, 22 de marzo de 2010
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